Las palas excavadoras se llevan y se han
llevado nuestra historia a los vertederos, o en el mejor de los
casos algunas personas sensibles tienen en su propiedad o donan al Museo Arqueológico Municipal cuatro
migajas de nuestra larga historia como pueblo, nadie está haciendo
nada para evitar esta sangría, especialmente en el entorno del
Palomarejo.
No se trata aquí y ahora de frenar el
progreso de Montoro-si existe-, se trata de estudiar los restos
arqueológicos que van apareciendo ocasionalmente. Si los restos merecen
la pena, se cartografían rápidamente y se analizan. Si son
excepcionales; se busca la manera de conservarlos, pero sino, que se
destruyan, no pasa nada, se continúan las obras normalmente y ya está.
Creo que no es mucho pedir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario