martes, 2 de febrero de 2016

Tesoro de Montoro: 4000 bronces del Siglo IV.

En la localidad cordobesa de Montoro ha sido hallado en estas fechas un tesoro consistente en un ánfora de barro en cuyo interior se contenían cerca de 4.000 monedas de bronce tardo romanas de, entre otros, los emperadores Graciano, Maximiano, Constantino, Honorio y Arcadio.
Por la feliz coyuntura de ser el director de la obra en que el hallazgo tuvo lugar, el ilustre arquitecto D. José L. Lope y López de Rego, miembro del Grupo Numismático de Córdoba, y Comisario de Excavaciones la celosa funcionaria, Doña Ana María Vicent, se ha logrado el venturoso efecto de que todo haya pasado al Museo Arqueológico de Córdoba en donde en la actualidad las monedas están siendo debidamente tratadas y catalogadas.
Con la ayuda del señor Lope y López de Rego a quien además se deben los dibujos que se adjuntan, paso a informar brevemente de tan fasto suceso.
El pueblo de Montoro, hoy declarado conjunto histórico artístico, se halla a 43 kilómetros de Córdoba, asentado en un alto que abraza el Guadalquivir, dándole un parecido a Toledo tan grande que se dice que sólo le falta tener un Greco.



 Dibujo 1 que nos muestra donde apareció el tesorillo y otros lugares estratégicos de la Calle Cervantes.


Su fundación parece fenicia y en época romana tuvo importancia pareja a la capital como república confederada con la de Roma. De este pasado se conservan vestigios y no son demasiado infre cuentes los hallazgos arqueológicos.
La ciudad debía estar por completo amurallada y las diferentes áreas del amurallamiento demuestran su, crecimiento que obligó a cercar más de lo estimado necesario en un principio. El lienzo mayor de la muralla da cara al cauce del Guadalquivir. Una primera área tiene como centro el Cas tillo de Julia, y si nada visiblemente se conserva de él, sí existe la llamada Calle de Julia. Este recinto se une, supuestamente por una puerta, a otro adosado de semejantes dimensiones, el cual en dirección Norte-Sur debía estar atravesado por una vía, sin duda coincidente con la calle actual de Cervantes, y a cuyo final se han hallado restos de una de las puertas. Esta puerta está orientada hacia la Vía Augusta que discurre cercana y una de las principales de la Bética, ya que unía Itálica a Cástulo pasando, por tanto, por numerosos municipios de la época. Dicha puerta debía tener intenso tránsito. 
El final de esta calle hasta estos últimos meses, no estaba edificado y terminaba en la falda de un monte sembrado de olivos, o sea práctica mente ya en el campo, podíamos decir extramuros.
En este declive recientemente se han construido unas casas, para lo cual se allanó buscando el plano horizontal en el suelo, quedando el fondo vertical con las alturas del desnivel preexistente.
En la construcción de la casa fue hallada la basa de una escultura. No está ella estudiada y bien lo merece pues parece que la inscripción que contiene acusa que estaba destinada a sostener una escultura en honor del médico Galeno, lo que representa un homenaje infrecuente que permita, si se confirma, creer su intervención en alguna epidemia o peste general.
  


Dibujo 2. Características de la vasija donde se
encontraban las monedas


 Dibujo 3. Ubicación de la vasija con las monedas
 respeto a la calle.


Ninguna otra cosa fue hallada por aquí; una vez la obra concluida hubo necesidad de hacer en el solar inmediato, también desmontado, un hoyo para la instalación de los aparatos de la acometida del agua y  luz y en este hoyo, a 60 cms. de profundidad, fue hallada un ánfora nueva en cuyo interior estaban las cerca de cuatro mil monedas dichas.
El ánfora de barro no presentaba particularidad ni arte. Sólo en su base algunas hendiduras que le daban alguna belleza.

El ánfora se rompió aunque tal vez sea posible reconstruirla; las monedas, como dije, están ya en el Museo Arqueológico, para su limpieza, clasificación y para enriquecer el fondo numismático del mismo.

El estado de conservación es normal, habiendo algunos ejemplares excelentes y otros no. De su mayoría nada puedo decir hasta que el óxido de tantos años les sea quitado y aparezcan debidamente limpias.

Esta anforita enterrada junto a la puerta de la ciudad conteniendo tanta y tanta moneda, todas de igual valor, pues todas son bronces de mediano módulo, ¿será acaso la recaudación del portazgo? ¿era el numerario de un cambista?
El dibujo adjunto nos muestra nuestra pequeña anforita llena de monedas que sale a la luz después de quince siglos.

EMPEDRADO EN FORMA DE ESPIGA EN LA ZONA DEL PALOMAREJO EN MONTORO

BASA DE COLUMNA ROMANA DE MOLINAZA "IN SITU" EN EL PALOMAREJO





Las palas excavadoras se llevan y se han llevado nuestra  historia  a los vertederos,  o en el mejor de los casos  algunas personas sensibles tienen en su propiedad o donan al Museo Arqueológico Municipal  cuatro  migajas de nuestra larga historia como pueblo, nadie está haciendo nada para evitar esta sangría, especialmente en el entorno del Palomarejo. 
No se trata aquí y ahora de frenar el progreso de Montoro-si existe-, se trata de estudiar los restos arqueológicos que van apareciendo ocasionalmente. Si los restos merecen la pena, se cartografían rápidamente  y  se analizan. Si son excepcionales; se busca la manera de conservarlos, pero sino, que se   destruyan, no pasa nada,  se continúan las obras normalmente y ya está. Creo que no es mucho pedir. 

CALIZA MICRÍTICA




 

Museo
Museo Arqueológico y Etnológico de Córdoba
Inventario
DO00762
Objeto/Documento
Inscripción
Materia/Soporte
Caliza micrítica Gris [Color grisáceo azulado, con vetas blancas, tipo de piedra local, muy característico y muy usado a lo largo de la historia aquí en Córdoba.]
Datación
126=175
Contexto Cultural/Estilo
Alto Imperio Romano. Romano
Lugar de Procedencia
Montoro
Lugar Específico/Yacimiento
Huerta Mayor (Cerro de Palomarejo)


VASO






 


Museo
Museo Arqueológico y Etnológico de Córdoba
Inventario
CE030786
Objeto/Documento
Vaso
Materia/Soporte
Arcilla Gris oscuro
Datación
1300[ac][ca]-1200[ac][ca]
Contexto Cultural/Estilo
Bronce Final
Lugar de Procedencia
Montoro
Lugar Específico/Yacimiento
Llanete de los Moros














lunes, 1 de febrero de 2016

jueves, 28 de enero de 2016

CAZO


















Museo
Museo Arqueológico Nacional
Inventario
37803
Objeto/Documento
Cazo
Materia/Soporte
Vidrio
Datación
101=200 (Siglo I-II d.C.)
Contexto Cultural/Estilo
Cultura Romana
Lugar de Procedencia




Montoro































PANTANO ARENOSO







 
Las obras del pantano del Arenoso, que se encuentran actualmente al 20 por ciento, han sacado a la luz un total de diecisiete yacimientos arqueológicos, todos ellos en el término de Montoro, con diferentes grados de afección que están siendo estudiados por arqueólogos profesionales contratados por Aquavir, entidad que promueve las obras de la presa, y bajo la supervisión de la Consejería de Cultura a través del arqueólogo inspector, Alejandro Ibáñez.


Entre todos ellos, el más importante es el conocido como Farallón, en el que se han localizado estructuras y cerámica romanas. En este emplazamiento romano, situado en una zona elevada, se están localizando actualmente importantes vestigios de hace más de 2.000 años. Según el arqueólogo Carlos Rubio, "al parecer puede tratarse de un asentamiento de carácter religioso con culto al agua, ya que se han localizado varias pilas de grandes dimensiones y conducciones de agua, así como importantes sillares de piedra molinaza tallados en el exterior".
Por parte de la dirección facultativa se ha propuesto una actividad arqueológica preventiva para los casos de Farallón, Cortijo de Dos Torres, San Rafael Bajo II y Camino de Pasada de Pedroche y un control arqueológico de movimiento de tierras para el resto de la zona afectada, como consecuencia de la prospección previa realizada por el arqueólogo Juan Bretones.
ZONA INUNDABLE Muchos de estos restos arqueológicos se han localizado en zonas enmarcadas dentro del vaso de inundación del futuro pantano de El Arenoso, por lo que su estudio preliminar está basado en documentar parte del patrimonio histórico que se verá afectado por dicha inundación. No obstante, aunque muchos de estos restos aparecidos se encuentren en zona delimitada como inundable, difícilmente se verán afectados, ya que la cota de inundación se establece en los 209 metros sobre el nivel de mar y algunos se localizan en torno a los 211 metros, como el caso de una torre medieval (siglo XIV) aparecida en el Cortijo de Dos Torres.
Por otro lado, se han localizado otras zonas de interés que quedarán bajo la cota de inundación, como el Puente de la Cañada, situado a 175,95 metros; el puente antiguo, a 197,18 metros; y los baños del Arenosillo, a 196,61 metros. Esta última zona constituye un conjunto de construcciones donde se mezclan cortijos contemporáneos con los baños propiamente dichos --restaurados en el siglo XVIII-- y restos de cimentaciones y estructuras.
En cuanto al cortijo de Dos Torres, en el que se han localizado estructuras y cerámica medieval, el arquitecto Rafael Valera ha sido el encargado de documentar dicha edificación fortificada. Se trata de una torre de planta cuadrada del siglo XIV. Por su ubicación, adosada a un cortijo y en un cerro que mira hacia el sur, estaba perfectamente establecida para dominar y controlar todo el tramo inferior del cauce del río Arenoso hasta su desembocadura en el río Guadalquivir.


CALZADA ROMANA EPORA





Entre los numerosos factores que indican la importancia estratégica de Epora (Montoro), municipio del Conventus Cordubensis, es su excelente posición en relación a la red de comunicaciones de época romana, ya que aunque limitada por la escasa navegabilidad del Baetis en este tramo, consigue sin embargo, a través tanto de un tramo de la Vía Augusta como por la Vía Epora-Solia, asegurar su contacto con la capital, así como con otros puntos de la provincia.
Los dos tramos existentes son:
  • El tramo Eporense de la Vía Augusta que se conoce gracias a dos miliarios.
  • La Vía Epora-Solia, que en dirección SE-No flanquea Sierra Morena, destaca por su buen estado de conservación el tramo documentado en el Km. 9 de la Carretera Montoro-Adamuz, en una zona cercana a "Las Casillas", donde aún se pueden observar algunos guijarros de grandes dimensiones reforzados por sillares de piedra caliza a modo de contrafuertes