En la localidad cordobesa de Montoro ha
sido hallado en estas fechas un tesoro consistente en un ánfora de barro
en cuyo interior se contenían cerca de 4.000 monedas de bronce tardo
romanas de, entre otros, los emperadores Graciano, Maximiano,
Constantino, Honorio y Arcadio.
Por la feliz coyuntura de ser el
director de la obra en que el hallazgo tuvo lugar, el ilustre arquitecto
D. José L. Lope y López de Rego, miembro del Grupo Numismático de
Córdoba, y Comisario de Excavaciones la celosa funcionaria, Doña Ana
María Vicent, se ha logrado el venturoso efecto de que todo haya pasado
al Museo Arqueológico de Córdoba en donde en la actualidad las monedas
están siendo debidamente tratadas y catalogadas.
Con la ayuda del señor Lope y López de
Rego a quien además se deben los dibujos que se adjuntan, paso a
informar brevemente de tan fasto suceso.
El pueblo de Montoro, hoy declarado
conjunto histórico artístico, se halla a 43 kilómetros de Córdoba,
asentado en un alto que abraza el Guadalquivir, dándole un parecido a
Toledo tan grande que se dice que sólo le falta tener un Greco.Dibujo 1 que nos muestra donde apareció el tesorillo y otros lugares estratégicos de la Calle Cervantes.
Su fundación parece fenicia y en época
romana tuvo importancia pareja a la capital como república confederada
con la de Roma. De este pasado se conservan vestigios y no son demasiado
infre cuentes los hallazgos arqueológicos.
La ciudad debía estar por completo
amurallada y las diferentes áreas del amurallamiento demuestran su,
crecimiento que obligó a cercar más de lo estimado necesario en un
principio. El lienzo mayor de la muralla da cara al cauce del
Guadalquivir. Una primera área tiene como centro el Cas tillo de Julia, y
si nada visiblemente se conserva de él, sí existe la llamada Calle de
Julia. Este recinto se une, supuestamente por una puerta, a otro adosado
de semejantes dimensiones, el cual en dirección Norte-Sur debía estar
atravesado por una vía, sin duda coincidente con la calle actual de
Cervantes, y a cuyo final se han hallado restos de una de las puertas.
Esta puerta está orientada hacia la Vía Augusta que discurre cercana y
una de las principales de la Bética, ya que unía Itálica a Cástulo
pasando, por tanto, por numerosos municipios de la época. Dicha puerta
debía tener intenso tránsito.
El final de esta calle hasta estos
últimos meses, no estaba edificado y terminaba en la falda de un monte
sembrado de olivos, o sea práctica mente ya en el campo, podíamos decir
extramuros.
En este declive recientemente se han
construido unas casas, para lo cual se allanó buscando el plano
horizontal en el suelo, quedando el fondo vertical con las alturas del
desnivel preexistente.
En la construcción de la casa fue
hallada la basa de una escultura. No está ella estudiada y bien lo
merece pues parece que la inscripción que contiene acusa que estaba
destinada a sostener una escultura en honor del médico Galeno, lo que
representa un homenaje infrecuente que permita, si se confirma, creer
su intervención en alguna epidemia o peste general.
Dibujo 2. Características de la vasija donde se
encontraban las monedas
Dibujo 3. Ubicación de la vasija con las monedas
respeto a la calle.
Ninguna otra cosa fue hallada por aquí;
una vez la obra concluida hubo necesidad de hacer en el solar
inmediato, también desmontado, un hoyo para la instalación de los
aparatos de la acometida del agua y luz y en este hoyo, a 60 cms. de
profundidad, fue hallada un ánfora nueva en cuyo interior estaban las
cerca de cuatro mil monedas dichas.
El ánfora de barro no presentaba particularidad ni arte. Sólo en su base algunas hendiduras que le daban alguna belleza.
El ánfora se rompió aunque tal vez sea
posible reconstruirla; las monedas, como dije, están ya en el Museo
Arqueológico, para su limpieza, clasificación y para enriquecer el fondo
numismático del mismo.
El estado de conservación es normal,
habiendo algunos ejemplares excelentes y otros no. De su mayoría nada
puedo decir hasta que el óxido de tantos años les sea quitado y
aparezcan debidamente limpias.
Esta anforita enterrada junto a la
puerta de la ciudad conteniendo tanta y tanta moneda, todas de igual
valor, pues todas son bronces de mediano módulo, ¿será acaso la
recaudación del portazgo? ¿era el numerario de un cambista?
El dibujo adjunto nos muestra nuestra pequeña anforita llena de monedas que sale a la luz después de quince siglos.


